Si, así es a veces le pongo azúcar al café, normalmente lo prefiero sin ella, eso sí que no le falte crema o un poco leche, no me gusta negro que tenga algo de color, pero hay días que me gusta ponerle azúcar.
Puede sonar muy simple, pero si enfocamos este mensaje a las cosas no triviales del día a día, notaremos a que a veces tendemos hacer las cosas de la misma manera y obteniendo el mismo resultado, pero que si por un día hacemos algo diferente, creo que el resultado en esencia será el mismo, pero el sabor será diferente. Solemos enfrascarnos en la rutina, que así se nos van las horas, días, semanas y meses, y cuando volteamos a ver el calendario ya es Enero otra vez. Creo que debemos como seres humanos explorar más de una posibilidad a la hora de hacer las cosas, buscarle variables, como tiempo, ganas y todo que puede variar nuestro día a día. Podrás pensar que esto suena como muy “ingenieril” pero creo que debemos jugar con nosotros mismo y ver como reaccionamos a ciertos estímulos para conocernos un poco más.
Por eso hoy le puse azúcar a mi café.
Se despide
de ustedes.
Ari Piña
Ari Piña
No hay comentarios:
Publicar un comentario